Ordenados por el paso del proceso que arreglan. Cada uno resuelve algo por sí solo, y cada uno es una pieza del mismo sistema.
Desde que alguien pregunta hasta que la consulta queda registrada.
Una página que convierte la visita en una solicitud con los datos necesarios, y deja registrado de qué canal vino.
Ver másUn asistente de WhatsApp responde cuando llega la consulta, reúne lo necesario y deriva a una persona cuando el caso lo pide. Los flujos avisan y registran solos.
Ver másDesde que hay que armar el número hasta que sale la propuesta.
Desde que la propuesta salió hasta que se gana o se pierde.
Recordatorios, secuencia por etapa y motivo de cierre obligatorio: el sistema vuelve a escribir por ti y deja registrado por qué se ganó o se perdió.
Ver másUn CRM configurado a cómo vende tu empresa —campos, pipeline, contactos importados— y conectado a los canales por donde entran las consultas.
Ver másQué entró, qué se cotizó, qué se ganó y por qué se perdió el resto.
De dónde salen las consultas. Va después: primero el sistema convierte.
Anuncios en Instagram, Facebook y Google que traen consultas reales, sobre un sistema que ya sabe responderlas.
Ver másTu próximo cliente empresa no te está buscando en Google. Lo encontramos en LinkedIn, con señales y contenido que hace que te escriba.
Ver másLos pasos anteriores como un solo sistema, con los mismos datos.